Yo soy hijo de la tierra,
pero el agua es mi elemento,
me contento sin la lluvia en
que se arrullan mis hermanos,
amargados por el frío
yo me amargo en lo caliente:
rechazados mis gemelos
son devueltos a la tierra
de la sierra y de los montes
sin los goces y los gustos
de placer a tanta gente
y, entre toda, a tantos locos,
a otros pocos bien serenos,
acompaño a quien agrado,
ya sea necio o ya sea sabio,
a cansados desvelados,
y a velados pero tarde,
poco importa si arde el sitio
donde caigo a mi descanso,
porque manso es quien me besa
sin quemar poco los labios.

¿Qué soy?