Las palabras con las que pensaba escribir algo para hoy han un sufrido un percance. Sus alas fueron rotas, y aquellos que se gozan con lo males ajenos hoy ríen estrepitosamente ante la silenciosa caída de aquellas que murieron antes de ser llevadas por el viento o de encontrar un buen nido para protegerse de las inclemencias del exterior.

Maigoalida