La publicación que Námaste Héptakis ha hecho, nos remite directamente a la coherencia. Con alguna clase de ironía nos demuestra que la coherencia ha abandonado, desde hace algún tiempo, la escena política mexicana; pero también llega a dos cosas de mayor valor. La primera, demostrarla consigo mismo y evitarnos la lectura de alguna entrada de tintes enciclopédicos. La segunda, hacer patente que la coherencia, fuera de ser la propiedad que confiere cohesión y unidad a algún texto, es fundamentalmente mantener tales propiedades con uno mismo, ser idéntico a sí mismo.

 

No me imagino los tres ejercicios que nos muestra escritos por alguien más, como tampoco me imaginaba respondiendo a un ejercicio semejante. De haber respondido en el mismo tenor, me hubiera visto en la necesidad de haber dejado mi entrada en blanco. Si no fuera porque mantenerme coherente conmigo y no publicar nada es algo grosero de mi parte hacia el buen Námaste, ahora no estarías pasando éstas líneas, lector. De ahí que lo publique hasta hoy.

Así pues, Námaste H. ¿He leído correctamente tu intención? ¿pretendías un performance o evitabas escribir como diccionario*? ¿O es algo completamente distinto?

Perro de llama.

 

 

*Que conste que no quiero decir con ello que normalmente Námaste escriba con ta formalismo, de hecho, me imagino que los demás estarán de acuerdo conmigo en que él se cuenta entre los que escriben de modo más ameno. Me refiero más bien a que a veces los retos basados en una palabra me remiten muchas veces al diccionario…