Dónde quedaron? qué les
pasó? a las mentiras de las televisiones y
por qué estoy en la prisión?
qué está pasando con mis vacaciones!

Welcome – welcome!! vacaciones en Europa Welcome
– welcome!! ven a disfrutar Welcome – welcome!!
vacaciones en Europa Welcome – welcome!! no lo
olvidarás.

The Kagas. Vacaciones en Europa

En los últimos meses un caudal de eventos ha cimbrado a algunos países y ciudades de Europa de manera muy peculiar. Londres, Roma, Atenas, Paris, Barcelona, Lyon, Dresden, Gorleben…  son ejemplos de algunos lugares en donde se han sentido las vibraciones de la protesta, de la demostración en cuerpo y colectividad, del descontento confrontado a la autoridad y al orden de la toma y ejecución de medidas sociales, ambientales, políticas y económicas.

En México, el 2010 traía un fantasma mesiánico de revuelta, quizá sublevación o algún síntoma de transformación profunda, pero los rastros se fueron por otro lado. La crisis económica desatada en 2008 desde Estados Unidos, por abreviar, no sólo dejó al descubierto, ya con la distancia de dos años, revelarse como una fuente de revitalización del capital, permitiendo a los flujos corporativos mantenerse a flote después los estragos de sus especulaciones a costillas de la población.

¡Europa arde! Desde mediados de la primera década de este siglo las calles de Grecia y Francia vieron a los jóvenes salir a las calles denunciando la represión policiaca, confrontando a los elementos antimotines y manteniendo por días calles cerradas; pero también criticando la situación laboral de presas a la que son sometidos. A finales de 2008 la muerte de un joven anarquista de 16 años, Alexander Grigoropoulos, durante una manifestación desató la indignación entre los jóvenes militantes por semanas pero también la solidaridad entre distintos sectores como los estudiantes y los sindicalistas. Este hecho tenía lagunas similitudes con los de aquellos meses de octubre y noviembre de 2005, cuando los jóvenes de las márgenes de Paris, descendientes en primera o segunda generación de trabajadores migrantes de países de África y Medio Oriente, quemaban por noches enteras autos y atacaban a la policía, a raíz de la muerte de dos adolescentes bajo la custodia de la policía local. Sin olvidar que en 2006, en Francia , que las movilizaciones de los jóvenes trabajadores organizados y de los estudiantes de bachillerato, técnicos y universitarios, salieron a la calle durante varias jornadas para denunciar el plan del “primer empleo” que los convertía en vulnerables fusibles reemplazables a conveniencia de los empleadores.

Este año las protestas como las mencionadas, y algunas sin tanto drama y violencia, se desataron  lo largo de Europa. Algunas bastante curiosas como la ocurrida un día antes de la final del campeonato mundial de fútbol Sudáfrica 2010, cuando mientras en se le recortaban prebendas al gobierno autonómico de Catalunya y salían a la calle miles de nacionalistas moderados liderados por el presidente de la Generalitat, algunos independentistas tomaron la manifestación y corearon consignas en contra de Madrid, saliéndose del guión original. Este año fuimos testigos de las protestas en contra de la ampliación a la edad de jubilación en Francia. Reformas neoliberales que han hecho que los sindicatos de varias tendencias hayan confluido en contra del gobierno de Nicolás Sarkozy, manteniendo por buen tiempo una huelga generalizada después de años de no lograrlo.

En Londres los estudiantes tomaron la sede del Partido Conservador, destruyendo archivos y muebles a su interior, reclamando el plan de incrementar las cuotas en más del 100% para la educación media y superior. De nuevo la confrontación contra los bobbies no se hizo esperar por parte del bloque negro y de algunos jóvenes comunistas. Tres manifestaciones los han llevado a la calle, incluyendo el día que la cámara de los lores aprobó la medida.

Roma y demás ciudades de Italia acusan al gobierno encabezado, o corrompido, por Berlusconi de continuar llenándose los bolsillos con el erario público. Los recortes a la educación y la reelección del primer ministro con cirugía de nariz con un año de antigüedad tienen no sólo encendido el ánimo de la península italiana, sino también los carros de policía que ardieron la semana pasada en Roma.

Los ecologistas alemanes e internacionales de Gorleben en contra del negocio de los desechos nucleares también hicieron su parte, apostándose sobre las vías del tren que llevaba toneladas provenientes de Francia, en donde también se han realizado protestas y sabotajes.      

En Grecia no para la inconformidad por las mediadas dictadas por la Unión Europea, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional. Piden que la plutocracia que pague sus errores y  no la gente, quienes tienen que ver su sueldo reducido para salvar las arcas públicas.

Es curioso, en todas las imágenes disponibles encontraremos al bloque negro, con sus capuchas y rostros cubiertos, lanzando molotovs en Atenas o protegiéndose con escudos de unicel en Londres, realizando seattings en Irlanda. Es interesante escuchar de esta fuerza callejera que esta ganando más que puntos de la agenda política oficial, se esparce un descontento mayor entre la población joven de estos países en donde las promesas de democracia parecen aún más retóricas que en los países llamados “en vías de desarrollo”. No olvidemos las razzias contra los gitanos en Francia o las manifestaciones antifascistas en Dresden, el caso Wikileaks y sus seguidores hackers adolescentes. Parece que un sentido más radical de la libertad se esparce desde uno  de los centros del capitalismo occidental. No estaría mal recordar aquel 1968 y ver la enorme trascendencia que pueden tener estos fenómenos en el desarrollo de alternativas populares del poder construido desde abajo.