Sembrado el miedo con enjuta herida,

En mi alma hallábase el terror profundo;

Con fiebre vía yo cual moribundo.

Visión de un cuerpo que era yo sin vida.

 

Dolor indújome con cruel mordida

Al trance etéreo de aquél inframundo

Do ser sublime yace vagabundo,

Llorando enfermo por la luz perdida.

 

Culpable siendo de mi gran tormento,

Amor hallome en tan terrible estado,

Que Vergüenza con estertor violento

 

Ordenóle a disipar funesto Hado;

Y con su luz por fin llegó el contento,

Al Calcineo Monte do viome helado.