Les tengo esto para que practiquemos ese bonito arte de tratar de adivinar:

 

La dama danzante que el cuerpo contonea

quiebra el suelo con sus pasos y se excita con el viento

pero si éste sopla fuerte ella se queda sin aliento

y donde antes hubo fiesta sólo un hilo de humo queda.

 

Ahí les va otra:

Esta vieja somnolienta casi nunca se levanta,

pero al alba sus jardines le despiertan gran amor.

Como lo que más le gusta es el rocío de la mañana,

sale lento a caminar cuando ha llovido el día anterior.

 

Y la última:

No hay ni un edificio con tan grande arquitectura,

no hay celda que tenga tan gran número de barras,

no hay nudo ni soga tan grandiosa en sus amarras,

que esta cosa pequeñita pero grande en su hermosura.

 

Bueno, una más, pero está muy fácil:

De recién nacidas son mecidas por su madre.

Pero cuando crecen siguen todo el día en su cuna.

Ya que son mayores con un poco que se mezcan,

caen directo al suelo sobre hojas, una a una.