Dejaste que mis manos te tocaran una vez más

Envolviste mis sueños con recuerdos y añoranzas

Mis labios se endulzaron con el sabor de tu piel

Y todo estaba listo, solo nos quedaba partir, y tus sueños, y tus labios, y tus manos

Tenían que desaparecer.

Me prestaste tu mirada nuevamente, y como antes, me reflejé en ti

Suavemente te susurre por un instante más, en silencio te gritaba un adiós.

Entre tu boca y mi boca, estaba el mar de insaciable ser.

Te encerraste entre tu piel y mi piel

Desesperadamente matizaste con densa voz mi habitación

Mojé mi boca con el sudor de tu piel,

“Una vez más” dijiste

Y aunque yo quisiera escapar a mi destino

Inevitablemente se dibuja frente a mí

Por la mañana partiremos

El alma de esta noche se extenderá

Hasta que tus ojos se vuelvan en mí.

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