La siguiente nota ha surgido en respuesta al texto Panegírico del chisme, publicado el día de ayer por Námaste Heptákis en este mismo espacio, por lo que pido al lector se remita a la lectura del mismo antes de continuar con la presente.  No te preocupes lector, te espero, tomate tu tiempo.  Puedes encontrar el texto al que me refiero aquí.

¿Ya?… ¿Estás seguro de haber leído con calma?… Siendo así, continuemos:

En el panegírico del chisme, el autos nos muestra a aquello de lo que está hablando como una actividad poética, pues el chismoso ha de componer bien aquello que ha de contar, en tanto que tiene que componer, yo preguntaría al autor, ¿en que se podría fundamentar la veracidad de un chisme?, ¿qué es lo que hace que el chismeado, estoy pensando en quien recibe el chisme, pueda confiar en el adornado relato del chismoso?

Por si esto fuera poco, el autor coloca al chisme como un instrumento mediante el cual se vale el buen chismoso para educar al otro en lo privado, dando por hecho que la poesía educa bien a los hombres, y más aquella que surge de especulaciones fundadas sobre lo que el otro deja ver, que al ser propio de lo privado es mínimo, ante esto preguntaría al autor de tal loa, ¿en qué se basa para decir que la poesía conformada por el hacer del chismoso logra educar a los hombres en los pudores?, ¿qué tan confiable es una educación fundada sobre los pilares de una especulación respecto a lo que hace el otro?.

La loa sobre el chisme es muy bella como construcción poética, pero no muestra, más allá de elogios mal cimentados, por qué el chisme es deseable en una comunidad, no resulta del todo claro que el buen chismoso sea tal debido a que se preocupa por el chismeado, en los dos sentidos señalados por el autor, tampoco es fácil creer que quien escucha atentamente un chisme lo haga para educarse, para evitar lo vil.

Y no conforme, con la maraña de argumentos que presenta el autor para que aquellos que sienten alguna inclinación al chisme se sientan bien, y se vean a sí mismos como educadores de hombres, el autor critica a quien no gusta del chisme acusándolo de progresista, es decir, de andar por la vida avanzando sin mirar bien por donde pisa, más bien considero que quien se ocupa de la vida del otro y trata de sacarlo a la luz, pensando en lo importante que es hacer público lo privado, es quien busca que la humanidad avance hasta caer al precipicio.

Maigo.

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