… He de admitir, antes que nada, que estoy un poco decepcionado. No porque España no haya merecido el campeonato. Es cierto que jugaron mejor que Holanda. Es cierto que, a lo largo del campeonato del mundo fueron de las pocas selecciones que mantuvieron un estilo de juego abierto y espectacular, con grandes individualidades pero sin subordinar a ellas el juego de equipo. También es cierto que es común eso de que el que perdona pierde, y Robben desperdició dos llegadas más que claras prácticamente solo frente al portero, aunque también hay que ser honestos y decir que en la segunda de esas dos jugadas sí recibió un jalón por parte de Puyol, que le impidió sacar un buen tiro. Todo eso es cierto: Enhorabuena por la selección española, que con este campeonato rompe con una historia llena de fracasos.[1]

España es un campeón merecido, reitero. Sin embargo eso no quita el amargo sabor de boca con que me ha dejado este mundial, pues muchas selecciones jugaron francamente mal, los jugadores “estrellas” nada más no brillaron, el arbitraje en general fue bastante malo (y no sólo por el gol legítimo de Inglaterra que no validaron), el gran torneo de Uruguay fue manchado por esa mano de Suárez en el minuto final del partido contra Ghana, la selección anfitriona por primera vez no calificó a la segunda ronda, etc. Hubo muchas cosas que no me agradaron en esta copa del mundo, y eso que no tuve la oportunidad de ver muchos de los partidos. Como que esta vez el mundial no fue lo mismo que antes (con excepción de algunos partidos como el que se jugó por el tercer lugar, en el que en el minuto final, Diego Forlán estrelló un tiro en el poste, lo cual hubiera podido llevar al juego a definirse en la tanda de penales). Me da la impresión de que pocos son los equipos que juegan de verdad este torneo. Muy pocos son los que juegan a tope el mundial, porque les son más importantes los torneos de clubes o los regionales, en los que sí hay rivalidades en serio. Debí imaginarlo desde que empezó a escucharse por todos lados la horrenda canción de Shakira para promocionar el mundial.

En fin, el torneo en general me decepcionó. El campeón… yo le iba a Holanda. La eliminación de México, esa sí la disfruté muchísimo, aunque estuvo manchada por el magnífico error arbitral que no anuló el primer gol de Argentina por claro fuera de lugar.

Con todo, también he de decir, para que no se queden con una idea errónea, que sí disfruté bastante una parte de los juegos: la selección de Ghana, la de Alemania, la actuación de Uruguay en general y de Forlán en particular, el golazo de Tévez (el segundo a México), el de Donovan al final del tercer partido, etc. La época del mundial siempre se siente especial para los aficionados al fútbol, aunque al final, cuando uno voltea a ver lo que ha pasado, pueda ponerse a criticar muchas cosas.

Terminado el mundial, podemos regresar al torneo local, mientras comienza la temporada de la NFL, la cual, en lo personal, me emociona bastante más que casi cualquier torneo de fútbol soccer.

P.S. No se me vaya a olvidar:   reitero mi reconocimiento al campeón, pero no puedo dejar de lado la oportunidad de recordar y subrayar que, de los últimos 31 juegos que ha disputado este gran equipo español, hubo dos que perdió: una con Suiza, el primero de la copa del mundo, y otro con los Estados Unidos en la Copa Confederaciones del año pasado, también en Sudáfrica. Los gringos, con todo y todo, sí le ganan a potencias europeas en plenitud y en torneos oficiales, jajajajaja.


[1] Lo malo es que con este resultado, por su parte, la selección holandesa prolonga su historia fracasada.