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Espero no te sorprenda esta nota, no temas de ella, he sido muy discreta para hacer que llegara a tus manos, y nadie ajeno a nosotros posará su mirada sobre la misma. Como bien pudiste percatarte te la entregué oculta entre aquellos objetos que consideré necesarios para que libres a los tuyos de aquella pesadilla, que desde hace tiempo ya nos es común.

Si piensas que me he arriesgado demasiado al entregarte estas palabras, quiero pedirte que no te preocupes, el riesgo no es menor que el que he corrido al entregarte los objetos que las acompañan. Además no me importaría perder la vida a manos de mi propio padre si tú ya no estás disfrutando de la luz del sol, prefiero mil veces la muerte que continuar sobre la faz de la Tierra sabiendo que tú y yo ya no podremos caminar juntos, tomados de la mano y sintiendo el viento contra nuestros rostros.

Estoy nerviosa, no lo niego, pero al mismo tiempo estoy emocionada. No te imaginas cuánto deseo que la fortuna te acompañe en tu empresa, pues si fallaras no sólo yo me sentiría desesperada y perdida en medio de una terrible obscuridad, también le sucedería lo mismo a toda mi gente, que no sabe que está a punto de ser liberada de este horrible laberinto en el que todos nos encontramos perdidos; y qué decir de lo que pasaría con los tuyos, ellos quedarían sumergidos en medio de un inmenso mar de dolor…

Olvido que no debo pensar en esas cosas tan desagradables, discúlpame, sé que debo confiar más en ti, ya has demostrado tu valía en múltiples ocasiones, hasta palacio han llegado los relatos de tus hazañas, mucho antes de que te presentaras ante mí padre, ya había oído tu nombre, y deseaba tenerte cerca y conocerte.




Y no sólo pude verte de lejos, te acercaste a mi, y me cautivaste con tus promesas de matrimonio, no quiero ocultarte mi emoción al saber que para mañana a esta misma hora tú y yo estaremos unidos por lo que nos resta de vida, en cierto modo ésa es la finalidad de esta misiva, que sepas que hay alguien ansioso esperando que salgas sano y salvo; recuerda lo que hoy he hecho por ti y mata al Minotauro sin temores, estoy segura que toda Creta te lo agradecerá y que gracias a ti Atenas me recibirá con los brazos abiertos.

Ariadna.

Maigo