Disparado el jarrón se hace pedazos:

que en el jaleo el mantel fue arrastrado

y con fricción nuestros cuerpos  lacerado

y nos rompemos la boca a mordiscazos.

.

En vano te alarma el nudo en tus brazos,

“Ojos que no ven…” tus ojos he vendado

(“…corazón que no siente”) y tu mirada vedado

Pa’ que tus gritos sean solo por cuerazos.

.

Valiente amante que todo consientes

(Amordazada y de piel descarnada)

De malogrados amores te resientes

.

Y cuando suave solaz ya presientes,

¡Ni madres, de rodillas!— pseudoamada,

Cobarde el corazón finge que no siente…