Iniciemos. En la obra filosófica de Kant, no se pueden separar los análisis que se realizan dentro de la misma, no pueden ser excluyentes, se pueden descomponer sólo con la finalidad de analizar y así después sintetizar, puesto que todo el contenido esta enlazado, con la finalidad de mantener la unidad. Y sabemos que la unidad es lo que Imannuel Kant buscaba fervientemente, puesto que las anteriores corrientes filosóficas que se desarrollaron: Racionalismo y Empirismo, con sus dos modalidades de conocimiento, a saber: Innatismo y experiencia, en cada caso, sólo basaban sus propuestas dentro del campo de las ideas y la experiencia y no permitían que una se introdujera en la otra. Ese fue el choque que llevo a Kant hacia la búsqueda de la unidad, la unidad de idea y experiencia. Puesto que como veremos mas adelante, la separación tajante de ambas, no favorece al conocimiento que se desea obtener de las cosas.

En la Lógica Trascendental contenida en la Critica de la Razón Pura, encontramos una explicitación en torno al tema de la unidad del entendimiento, abordemos entonces el tema, guiándonos kantianamente. En la introducción hecha en la primera división de la Lógica…, el Filósofo alemán abre el camino de su método con la palabra descomposición, y así lo entenderemos, será como ir armando un rompecabezas pero teniendo al mismo tiempo la totalidad de la imagen. La descomposición de la que habla Kant es de todo nuestro conocimiento a priori, y lo enfatiza con los cuatro puntos siguientes:

1º Que los conceptos sean puros y no empíricos,

2º Que no pertenezcan ni a la intuición, si a la sensibilidad, sino al pensar y al entendimiento,

3º Que sean conceptos elementales y bien diferentes de los derivados o de los que son compuestos;

4º Que su cuadro sea completo y que abarque todo el campo del entendimiento puro[1].

 Al igual que nuestro filósofo, el respeto a estos puntos será fundamental para evitar la ambigüedad y la mala interpretación, o los falsos caminos.

En la descomposición de esta unidad, en primera instancia tenemos tres aspectos, los cuales son: La Espontaneidad, la Relación con los objetos  y la Inteligibilidad. Todos a su vez se pueden descomponer para tener una visión de la diversidad de cada uno de ellos y después acceder a una visión en conjunto, lo cual es necesario para entender de esa manera la unidad y como ésta es posible.[2]

Emprendamos la auto-excursión, respondamos la siguiente cuestión: ¿Qué es la espontaneidad? A grandes rasgos, podemos decir que la espontaneidad referida a una significación del sujeto conciente de los objetos, es la capacidad de producir representaciones por uno mismo, es el primer nivel de la unidad, primer nivel que es un acto que contiene dentro de sí la facultad de enlace, la cual permite hacer una síntesis de la diversidad de las intuiciones[3]. Pero tomando los primeros puntos que se dieron anteriormente y respetando esto a lo que llamamos diverso, ya que no es proveniente de lo externo del sujeto, es decir, no es empírico.

Ya que introdujimos el término conciente, y entendemos que la conciencia sólo es posible en el sujeto, y que esta conciencia no fue ni aprehendida, ni enseñada, sino que es inherente, estamos en acuerdo así los puntos. Vayamos pues al texto. En la primera edición Kant aborda el tema de la siguiente manera: “…Si atribuyo pues, al sentido una sinopsis, porque hay variedad en su intuición, corresponde a ésta sinopsis una síntesis y la receptividad sólo puede hacer posibles los conocimientos uniéndose a la espontaneidad. Esta última es, pues, el fundamento de una triple síntesis que necesariamente se presenta en todo conocimiento…[4]

La espontaneidad, sólo es posible en el sujeto, es un acto de la conciencia que enlaza la multiplicidad que es “recogida” por la intuición pura, es por ella pero no en ella, es decir, es la que permite hacer enlaces, pero no es un enlace, es lo que permite hacer conceptos, además, Kant en la segunda edición lo trata así: “Lo múltiple de las representaciones puede darse en una intuición que es puramente sensible, es decir, no es mas que una receptividad, y la forma de ésta puede residir a priori en nuestra facultad representativa… El enlace de una multiplicidad en general, no pueden suministrárnosla los sentidos, tampoco puede estar contenida también en la forma de la intuición sensible; porque es un acto  espontáneo de la facultad representativa.“[5] De lo anterior entendemos que, las representaciones de lo múltiple nos son dados a través de la intuición sensible; la forma de estas representaciones es a priori, el enlace es un acto espontáneo de la facultad del entendimiento que se tiene de las representaciones. [6]

Ahora vayamos hacia la Inteligibilidad, la cual la podemos entender básicamente como la construcción de conceptos, para aclarar el a qué nos referimos con esto, será necesario partir de las tablas del juicio y de las categorías. Veamos ahora qué es un juicio: Juicio es una función del entendimiento que posee la facultad de subsumir bajo reglas, de determinar si una cosa entra o no bajo una regla dada.[7] La categoría es un concepto puro del entendimiento, con ello se logra abstraer lo múltiple a un concepto. Son funciones lógicas, pero no de una lógica general, ya que ésta sólo abstrae para formar conceptos mediante análisis de las cosas sensibles, al contrario, la lógica trascendental sintetiza la diversidad sensible a priori. Es decir, estas tablas permiten el llevar a conceptos no de las representaciones, sino de la síntesis pura de las representaciones. El ser conciente de la diversidad de los elementos, es a priori, la síntesis de la diversidad es intuición pura y la unidad de la síntesis pura, es realizada a partir de la imaginación, la cual es una representación de la unidad sintética necesaria[8].

Hemos introducido la imaginación, la cual tiene un papel muy importante en el tema que estamos estudiando. Vayamos con Kant: “La imaginación es la facultad de representar en la intuición un objeto aunque no este presente, pertenece a la sensibilidad… es la facultad de determinar a priori la sensibilidad y su síntesis de las intuiciones conforme a categorías, esto es la síntesis de trascendental de la imaginación, es espontánea.” [9] La imaginación es una facultad del alma que en conjunto con el sentido y la apercepción, son partes del entendimiento. En la inteligibilidad, se “construyen” conceptos, pero para construir se necesitan reglas, las cuales se encuentran en las tablas anteriormente mencionadas. Para poder tener conocimiento de un objeto, las construcciones que se seguirán deberán estar basadas en las reglas dadas ya de forma a priori, mejor dicho la facultad de construir debe ya estar supeditada a éstas reglas para después poder aplicarlas a un objeto o cosa.

Pero aún nos queda un punto, a saber: La relación que se tiene con los objetos. Los dos temas anteriores logran la unión a través del Esquematismo, el cual es la manera en cómo el sujeto relaciona todo lo anterior a un objeto. Abordemos éste tema. El esquematismo de los conceptos puros del entendimiento es, que un objeto sea contenido en un concepto, pero esto no puede ser llevado hacia el camino de las intuiciones empíricas, ya que se deben respetar los puntos que se dieron en la primera parte del escrito. El esquema de un concepto es la representación de un procedimiento general de la imaginación que sirve para dar su imagen a este concepto, sin embargo la  imagen no es el esquema, sino mas bien lo que resulta, es el producto de la facultad empírica de la imaginación productiva, por ejemplo: recordemos alguna pieza musical ejecutada simplemente por un piano, ¿listo?, Ahora si en nuestra imaginación es representado simplemente el piano y unas manos tocándolo, la imaginación se encuentra en su fase pasiva, por el contrario, si nuestra imaginación nos lleva a un bosque, y contemplamos la niebla, los rayos de sol, las sombras, el olor, nuestra imaginación está en una fase productiva.

Pero continuemos con el esquematismo, el esquema es una determinación a priori del tiempo[10] según reglas y que según el orden de las categorías, se refieren a la serie del tiempo, orden del tiempo y el conjunto del tiempo en relación a las cosas posibles. Entonces tenemos que, el esquematismo del entendimiento es una síntesis trascendental de la imaginación, unidad de los elementos diversos de la intuición en el sentido interno, unidad de la apercepción[11]. Es la condición por la cual pueden los conceptos ponerse en relación con los objetos y estos a su vez recibir una significación. Como podemos observar en este ultimo párrafo, todo esta unido. El esquematismo trascendental es la posibilidad de aplicación de las categorías al fenómeno, es una producción de la imaginación, es determinación de la sensibilidad.

Para Kant, el procedimiento, que analiza en la Analítica trascendental, y del que se vale el entendimiento para relacionar convenientemente las categorías, que son abstractas, con los fenómenos o intuiciones sensibles, que son concretos, a fin de modificar (a priori) la sensibilidad humana. Esta doctrina se basa en la necesidad de mediar ente el concepto puro del entendimiento y el fenómeno sensible; para pensar el fenómeno sensible según una categoría, es necesario «esquematizar» los conceptos puros, esto es, imaginarlos según la determinación (trascendental: realizada en la mente humana), o modulación, del tiempo que implican, que es la forma de toda intuición interna. Tal determinación (trascendental) del tiempo es el esquema. El esquematismo permite no sólo pensar los fenómenos, sino que posean objetividad.

B) LA UNIDAD DEL ENTENDIMIENTO VINCULADA A LA EXPERIENCIA.

Ya expuesto lo anterior, y observando que la unidad del entendimiento se logra en el esquematismo y que por medio del esquematismo trascendental podemos aplicar las categorías y con esto referirnos a los objetos o fenómenos. Pasemos ahora a la experiencia; pero, ¿qué es la experiencia? En un sentido cotidiano, es todo saber o conocimiento que alcanzamos por realizar con cierta frecuencia determinados actos o haber tenido determinadas percepciones. Es como un saber práctico, el que Aristóteles concedía a los «hombres de experiencia», en contraposición a los que poseen un saber teórico.  También se llama experiencia, normalmente, a todo conocimiento que nos llega a través de los sentidos. Éste es el sentido que le dio sobre todo el empirismo, que afirma que es sólo por la experiencia como llega el conocimiento al hombre. El problema que plantea la experiencia así entendida, como fuente de conocimiento, es que todo cuanto se conoce mediante los sentidos no es sino una percepción, aquí y ahora, realizada en la conciencia del individuo acerca de algo singular y subjetivo; en el empirismo clásico, estos inconvenientes desembocaron a menudo en el fenomenismo o en el escepticismo. Para la ciencia, la experiencia es observación y experimentación, es decir, método experimental. La experimentación es el fenómeno provocado por el experimentador, en condiciones ideales de observación, para confirmar o desconfirmar una hipótesis o teoría. Sólo la experiencia, provocada o no, puede decidir acerca de la verdad de los enunciados de las ciencias empíricas. Es la visión del fenómeno presente en la relación del hombre con las cosas. Pero ahora esto queda ambiguo, analicemos ahora el fenómeno, esto es lo que constituye el objeto de nuestro conocimiento, no son las cosas en si mismas sino como tal y como a nosotros se nos presentan, las cosas ya sometidas a la estructura de nuestras facultades cognoscitivas: al tiempo y el espacio como formas a priori de la sensibilidad y a las categorías del entendimiento. Es entonces que para que apliquemos la unidad del entendimiento en todos los objetos o fenómenos que se nos presenten, es necesario y hasta un tanto redundante decir que ésta unidad debe estar ya dada en el sujeto, y al ser el sujeto conciente de esta unidad puede conservar la visión del fenómeno sin que éste esté presente. Lo cual posibilita la obtención de eso que quedó del fenómeno por el cual fuimos afectados.

CONCLUSIÓN Y OPINIÓN.

Abordamos los tres niveles de la unidad, los desglosamos, los vinculamos, aunque de manera muy general, ya que es difícil analizar todos los puntos que se tienen que tomar para tener una visión mas especializada de la unidad del entendimiento, puesto que desde el comienzo de la Critica, Kant nos “bombardea” con conceptos que no pueden ser dejados a la deriva, es por esa cuestión que en algunas notas introducidas en el presente trabajo intenté exponer esos temas que no fueron abordados de una manera mas especifica, pero que forman parte esencial de lo que se quiso explicar. Se concluye que las tres propuestas del presente trabajo, no fueron desligadas, todos los términos introducidos, tienen relación en función a la unidad de la diversidad de posibilidades suministradas por la sensibilidad. Ya expuestos los tres planteamientos, tenemos que la unidad del entendimiento se da en el esquema, ya que éste posibilita que el entendimiento asuma la unidad de todas las síntesis de intuiciones que fueron dadas a priori, el esquematizar, posibilita al conocer ya sea de manera general o particular, esto último es aplicar lo dado en las tablas ya mencionadas a los objetos. Lo cual es necesario para predicar en torno al fenómeno dado. El entendimientos es ya una unidad en si misma, el esquematismo es una de sus facultades, lo que se logra por medio del esquematismo es un todo, una unidad del conocimiento.

Ahora bien, ya que tenemos una idea de lo significativo que es la existencia de la unidad, y de su vinculación con la experiencia. ¿Qué sucedería sin ésta unidad ya dada? ¿Podríamos tener aquella visión del fenómeno o cosa? ¿Nos afectaría? ¿Tendríamos conocimiento de ése fenómeno? Mi respuesta tentativa es: No. El orden existente en ésta unidad es necesario, para que podamos en primera instancia tener esa relación con el objeto y después tener conocimiento de ello. Sin éste orden, simplemente seríamos entidades sin experiencia ni conocimiento, inmersas en un mundo, del cual no seriamos concientes, ni siquiera pasivos podríamos ser, puesto que no podríamos diferenciar entre nada de eso que esta externo a nosotros. ¿Cómo sería nuestra vida? No habría puntos de comparación, no sabríamos nada, ni nos interesaría nada, es mas, ni siquiera puedo abordar más en este tema, puesto que no lo puedo ni siquiera entender. Todo lo que se abordó en este trabajo y aún más, guiado en la lectura, análisis y también, porqué no, critica de la obra que hemos utilizado, nos muestra un panorama de todo el proceso efectuado por nosotros mismos en la búsqueda del cómo conocemos y del porqué, tanto el entendimiento como la experiencia son dentro del mismo sujeto, ambas unidas, disyuntivas pero nunca excluyentes, son condiciones de posibilidad del conocimiento del mundo que nos rodea.


[1] Kant, Immanuel, Critica de la Razón Pura, Losada, Buenos Aires, 2004, p. 235.

[2] Los tres puntos que se tomarán requieren de una descomposición, puesto que en ellos convergen distintos conceptos, son el resultado de la sintetización de la diversidad de nociones.

[3] Las representaciones no son rasgos que las cosas tengan indepen­dientemente de nuestro conocimiento de ellas; El espacio y el tiempo son las formas a priori de la Sensibilidad externa (o percepción de las cosas físicas) y el tiempo la forma a priori de la Sensibilidad interna (o percepción de la propia vida psíquica). Estas representaciones no tienen un origen empírico, es decir no se extraen de la experiencia sensible, sino que son su condición de posibilidad. Gracias a estas formas de la Sensibilidad, el sujeto cognoscente estructura las sensaciones proyectando todo lo conocido en la dimensión espacio–temporal.

[4] Ídem. p. 262.

[5] Ibidem.

[6] Para un mejor desglose de este tema, la tabla de las Categorías muestra el proceso de enlace de la diversidad, síntesis y unidad de la síntesis. En el siguiente tema, La Inteligibilidad, abordaré estos temas, pues como se dijo anteriormente, no podemos desligar o ser excluyentes.

[7] En la tabla de los juicios se tienen: Cuantidad: sea General, particular o singular. Cualidad: sea, afirmativa, negativa o indefinida. Relación: Categórica, Hipotética y Disyuntiva, y por ultimo, Modalidad: que es problemática, asertórico, o apodíctica. En la tabla de las Categorías, al igual que en las del juicio nos encontramos con cuatro reglas: Cuantidad: unidad, pluralidad y totalidad. Cualidad: Realidad, negación, y limitación. Relación: Inherencia y Subsistencia. Causalidad y Dependencia y Comunidad. Modalidad: Posibilidad-Imposibilidad, Existencia-No existencia y Necesidad y Contingencia. Estos conceptos se tienen que tomar en cuenta para comprender que es lo que influye en el Juicio y en los conceptos puros del entendimiento o Categorías.

[8] Para evitar que este planteamiento quede ambiguo, hagamos un acercamiento a la síntesis, la cual contiene elementos importantes que ayudarán a una mejor comprensión de la cita. La síntesis reúne las representaciones y comprende toda la diversidad en un solo conocimiento. Tomemos en cuenta las demas definiciones que nos proporciona el texto,  La síntesis pura se da en base a la diversidad no empírica es decir, a priori. Es principio de unidad sintética a priori. La síntesis general es la función del entendimiento, la cual lleva a la síntesis pura al concepto. Cfr. Sección 3ª § 10.

[9] Cfr. Idem. p. 272-273.

[10] En este punto debemos regresar a la Estética Trascendental y al análisis que hace Kant en cuanto al tiempo.

[11] La apercepción es la capacidad o facultad del alma que permite la unidad entre la sinopsis de los elementos a priori que fueron dados por los sentidos y la síntesis de esta diversidad hecha por la imaginación. Es conciencia de sí mismo. En tal unidad se funda la posibilidad de toda representación de los objetos. Es conciencia pura, originaria e inmutable, s fundamento a priori de todos los conceptos. Cfr. Analítica Trascendental. Parágrafo 24.