¡No tengo excusa, no hay nada preparado!

¿Cómo que nada?

Pues así, sin más, nada preparado

¿Cómo se atreve usted a llegar en esas fachas, y encima, sin el informe mensual, Jiménez?

Pues peor hubiera sido llegar sin nada ¿no cree usted, “jefe”?

No es momento para chistecitos, Jiménez ¿Sabes lo que ese Yakuza le hizo a los últimos vivales que se atrevieron a llegar hasta él e improvisaron, idiota?

Sí, sí, sí, ya escuché el cuento mil veces, pero nosotros tenemos un as bajo la manga, “jefe”.

¡YA deja de burlarte, Álvaro!

Pues es que esto de la solemnidad nomás no se me dá… “jefe”

Cretino, bueno, más vale dejar la discusión nominalista para después, ahora tenemos no más de diez minutos antes de que este chino mutilado nos deje igual o peor que los anteriores, más vale improvisar algo pronto si no queremos, de menos, sufrir una lenta y dolorosa muerte.

Ahí es donde te equivocas, si algo nos va a salvar de este circo es el nominalismo, Memo.

Deja de jugar, y comienza a dar ideas.

Tú siempre tan ejecutivo, no tienes ni idea de lo que quieres pero lo quieres ya. Esa impaciencia tuya, no puedo decir siquiera que te ciegue, no es un destello lo que no te deja ver, sino tu corta vista. Pero aprovecharemos eso para inventarnos una rutina, ya verás, saldrá de maravilla

¡Por Dios! ¿Me acusas de vacío cuando no me has dicho una sola cosa con sentido? ¡Al menos estoy actuando acorde a la situación, si no veo salida a este problema en el que estamos metidos, por lo menos tengo la disposición y arrojo que a ti, a todas luces, te falta! Mira que dar rodeos con una vaga intuición no necesariamente es tener una “idea” de “salvación” de nuestros pellejos.

¿Por dios? ¿Por cuál de todos los dioses? ¡No seas absurdo! Si apenas hablamos el idioma ¿qué es lo que nos puede pasar? ¿Que nos destierren? Ni siquiera hablamos bien el idioma. ¡No pertenecemos y estamos desterrados ya! Eso, mi amigo, es estar ya ciegos. Somos sólo un par de vagos de grandes ligas. Tú eres mi tierra y yo soy la tuya, es lo único que nos mantiene unidos.

¿En eso se basa nuestra amistad no, “jefe”?… Además eres un exagerado, me parece haber visto a Mr. Smith el otro día, preparaba alimentos en un puesto callejero, me saludó de buen grado, y no se le veía nada mal. Sonreía.

Bueno, bueno, ya, te entiendo, no pasa nada, pero igual no me gusta eso de andar incumpliendo palabras. Así no tuviera consecuencias, tampoco me gustaría cancelar la presentación.

Bueno, al menos ya se te está quitando lo nominalista, hasta parece que sigues vivo.  Mira el plan es el siguiente, saldremos, tú por la derecha como la vez de aquél viejo francés, yo por la izquierda y montamos el tercer acto de nuestro Racine.

¡Y volvemos con los problemas! Estos pieles-amarillas están buscando cosas exóticas ¿y tú los quieres ganar con un performance? ¿qué no ves que eso es una contradicción total de términos?

¿Qué cosa menos extraña sería para ellos que hablar del buen Racine?

¡Que no hablaremos! A veces me parece todo esto una farsa, al final de cuentas ¡quien decide eres tú!

¡Y dale con tu ceguera! A ver memito ¿qué te dije de las decisiones?

Que son la fuente de la angustia

¿Por…?

Porque nos ponen a sopesar opciones, al ver la buena, nos deshacemos de muchas otras que podrían ser el buen camino

¿Y luego?

Pues ya, que nos fastidia el mirar hacia atrás y ver todo lo que no hicimos.

Muy bien, vas mejorando. Pero la cosa no funciona así del todo, recuerda que yo actúo porque los vientos del destino obran en mí. Tú y todos esos chinos gustan de ignorarlo, pero si te dejas llevar por los impulsos instintivos a través de las limitaciones del medio, sorterás más fácil todos los obstáculos, sin perder un ápice de la libertad de tu alma.

Siempre que dices eso me dejas sorprendido, te lo creo como si fuera la más clara de las verdades, aunque a veces me pregunto si no será por ese truco de equilibrio cada que lo recitas. Acaso me dejaré llevar por el espectáculo.

Tonterías, lo verdadero es verdadero, con o sin flores.

Quita esa cara, lo que acabas de decir no es Haikú, ni es simple, ni está bien dividido, ni tiene el número de sílabas correctas.

Cuadrado.

¿Entonces?

Entonces nada

Podría funcionar la rutina esa de siempre, en la que tú y yo trabajamos en alguna empresa y tenemos que/

Por eso, entonces nada: pues todo esto ha terminado antes de comenzar.

–El anfiteatro, –que por su forma circular parecía más un Coliseo, plaza de toros, o quirófano— estalló en aplausos apenas pronunció sus últimas palabras mientras hacía la reverencia quitándose el sombrero. Con sus dedos completos, el emperador aplaudía desde su palco con mayor emoción que en las presentaciones anteriores hasta el punto de levantarse. Su séquito, siguiendo el gesto parecía representar alguna clase de noh, olvidado hacía muchísimo tiempo.

La pareja recogió aplausos y admiración por igual. En su fuero interno se encontraban bastante felices. Aquella farsa tan elaborada estaba surtiendo el efecto deseado y nadie parecía notarlo salvo ellos, y quizá el mismo emperador.

Esa fue la última presentación que llevaron a cabo en el teatro de sombras que era la delicia del emperador. Si bien, era cierto que gustaba de las cosas exóticas, en la misma medida repudiaba las indirectas sin necesidad de ser un tirano occidental. Por más que estuvieran en la Shanghái del año entrante, la apertura es más o menos ficticia. Aquella farsa elaborada logró el efecto deseado.